Ya que el nuevo dirigente del PAN, Mario Riestra Piña, anda muy crítico con la administración municipal de Puebla, sería bueno saber qué opina sobre el posible daño patrimonial en el que incurrió su correligionario Eduardo Rivera Pérez cuando fue alcalde de la ciudad de Puebla.
Fueron 186 millones de pesos que debe comprobar el exalcalde y Riestra no ha dicho nada, nada de nada, ni un “vamos a esperar a que se desarrolle el proceso de comprobación”, o el típico “que se investigue”. Al candidato perdedor a la alcaldía mejor prefiere irse a tomar foto con los baches y, desde ahí, armar su autopromoción.
¿Qué fue lo que no comprobó Rivera Pérez?
Entre las anomalías señaladas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) destacan la compra de combustible sin documentación comprobatoria. El Ayuntamiento de Puebla —durante el gobierno de Rivera Pérez— no entregó bitácoras ni documentos que acrediten la compra y consumo de combustible para sus vehículos oficiales, lo que representa una observación de 122 millones 145 mil 780 pesos.
Por cierto, ¿qué gasolineras son las que le llenaron sus respectivos tanques? No pudo haber sido en efectivo porque está reportado el faltante. Tampoco es viable que fueran al triángulo rojo o que le hablaran a sus cuates de la Sierra Norte o de Quecholac que han acusado de Huachicol.
En fin, no nos desviemos con disertaciones que no llevan a ningún lado, ¿de dónde sacarán las facturas por 122 millones de pesos?
¿Por qué ahí no opina nada el actual dirigente del PAN?
Por qué no cuestiona la dirigencia albiazul que no se comprobaron 8 millones de pesos por suministro de agua potable en 64 de los inmuebles municipales.
Y si hablamos de transferencias y pagos irregulares, la ASF detectó un posible daño por 28 millones 983 mil 943 pesos porque de plano no hay ni comprobantes ni convenios municipales.
En cuanto a obra pública se detectaron 24 millones 460 mil 278 pesos en contratos de obra pública, los cuales carecen de documentos.
Riestra no ha dicho nada sobre el pésimo papel que hizo su correligionario Adán Domínguez Sánchez, cómo dejó la ciudad sucia y descuidada y ni siquiera se atreve a señalar que una de las razones por las que perdió la capital el año pasado frente a su adversario José Chedraui Budib fue por el pésimo desempeño de Acción Nacional.
Porque si bien es cierto que mucho influyeron las figuras de López Obrador, Sheinbaum y Armenta para que arrasara Morena en la capital poblana, también es cierto que hubo un voto de castigo a la administración de Eduardo Rivera y Adán Domínguez.
Un acto de congruencia del dirigente panista sería admitir que hicieron un pésimo papel en la alcaldía y que eso lo arrastró a una derrota de 15 puntos frente a su adversario.
No se trata de defender a Pepe Chedraui, en este espacio y en el Twitter (X) de este tundeteclas hemos criticado su gestión, pero lo que sí hay que decir es que Riestra parece más ardido porque no supo admitir su derrota y todos sus problemas y su falta de pericia como líder de su partido lo quiere demostrar criticando a quien lo humilló en las urnas.