En todo el 2025, el Ayuntamiento de Puebla no gastó 555 millones de pesos destinados a obra pública, en cambio, en diciembre de ese año, sí desembolsó 10 millones en fiestas navideñas con concierto de Mijares y 7 millones en eventos y podcasts que nadie ha visto. En marzo pasado, pagó 2 millones 900 mil pesos para un evento del Día de la Mujer donde las JNS cantaron «Pepe». Hoy, pide 440 millones prestados para hacer obra pública.
No es falta de dinero, simplemente algo no cuadra.
El costo del préstamo no es menor: hasta 30 millones de pesos en intereses que pagarán los poblanos a partir de enero de 2027. El destino del dinero tampoco es claro. Ni el alcalde José Chedraui Budib ni el tesorero Héctor González Cobián han detallado en qué obras específicas se ejercerán esos 440 millones.
El 2027 es año electoral y Chedraui busca la reelección.
La pregunta es inevitable: si el 11 de marzo pasado, cuando el Cabildo aprobó los estados financieros, el Ayuntamiento tenía poco más de mil 37 millones de pesos disponibles, y el propio tesorero ha señalado ante la Comisión de Patrimonio y Hacienda que en bancos hay alrededor de mil 300 millones, ¿cuál es la urgencia de endeudarse?
Las cifras están ahí. La explicación, no.
De ese total, al menos 555 millones corresponden a remanentes de 2025: dinero que no se gastó el año anterior y que hoy sostiene la operación del municipio en 2026.
Por ejemplo, por qué en su primer año completo de gobierno no convirtieron en obra pública 555 millones de pesos que tenían disponibles. No es un accidente. Es una decisión.
El propio tesorero González Cobián reconoció ante la comisión que el patrón de subejercicio no es nuevo: 593 millones en 2023 y 551 millones en 2024 — años de la administración anterior — y 555 millones en 2025, ya bajo la gestión de Chedraui. En total, mil 699 millones que no se convirtieron en obra pública en tres años consecutivos. Pero de esos, los 555 millones de 2025 son responsabilidad completa de la actual administración.
En esa misma sesión, el regidor del PAN Carlos Montiel Solana lo describió con precisión:
«Hubo un subejercicio que se traduce en que no se generaron programas de obras públicas ni beneficios de seguridad porque el dinero se quedó guardado en las arcas municipales.»
En enero de 2026, el alcalde José Chedraui dijo públicamente que el subejercicio de 555 millones era «un invento panista.» Esta semana, su propio tesorero lo confirmó frente a los regidores.
¿A quién le creemos, al presidente municipal o a su tesorero?
Si en su primer año completo de gobierno no supo ejercer 555 millones destinados a obra pública, ¿por qué ahora pide 440 millones prestados?
Para finalizar, solo hay que recordar que el alcalde, cuando era candidato en 2024, dijo que reencarpetaría toda la ciudad de Puebla y no dejaría un solo bache. Ya estamos en 2026 y no lleva ni el 10 por ciento de toda la mancha urbana.
Hasta el gobernador Alejandro Armenta Mier le ha reclamado públicamente que el municipio no ha puesto ni un solo peso en el reencarpetamiento de avenidas como Zavaleta o la Diagonal Defensores de la República.
Adendum
En septiembre de 2026, Morena elige a su candidato a la alcaldía de Puebla. Pepe Chedraui quiere ser ese candidato para reelegirse. Así que sí es año electoral — aunque falte un año para la votación constitucional.