Revista 360 Grados Revista 360 Grados
  • Local
  • Nacional
  • Internacional
  • Política
  • Opinión
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Estilo de Vida
  • Tecnología
  • Revista Digital
    • Revistas de 2023
    • Revistas de 2024
Está leyendo: Sexo químico, una amenaza para la salud pública
Compartir
Aa
Aa
Revista 360 Grados Revista 360 Grados
  • Local
  • Nacional
  • Internacional
  • Revista Digital
  • Política
  • Opinión
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Estilo de Vida
  • Tecnología
  • Local
  • Nacional
  • Internacional
  • Política
  • Opinión
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Estilo de Vida
  • Tecnología
  • Revista Digital
    • Revistas de 2023
    • Revistas de 2024
Have an existing account? Sign In
Redes Sociales
© Revista 360 Grados - Instrucciones para vivir en Puebla - Aviso de Privacidad
Revista 360 Grados > Estilo de Vida > Sexo químico, una amenaza para la salud pública
Estilo de Vida

Sexo químico, una amenaza para la salud pública

Revista360
Última actualización: 2024/01/07 | 1:36 PM
Publicado por Revista360 Tiempo de Lectura: 7 mins
teenager buying drug at club during spring break party
COMPARTIR

Gerardo conoció el slam (administración de cristal inyectado) por un joven que lo contactó en Grindr, aplicación de citas homosexuales con millones de usuarios en México. “Cuando me escribió, me llamó la atención que se describía como ‘dulcero’, y como me gustó, pues tuvimos una cita y ahí me invitó a tener la experiencia de sexo inyectándonos cristal: tenía lista una jeringa como de insulina y un pedazo de elástico para encontrar la vena”.

El joven de 32 años recuerda que el efecto fue inmediato y muy estimulante: “me sentía super eufórico y muy caliente, yo perdí la noción del tiempo, pero nunca había tenido relaciones sexuales durante tanto tiempo: fueron horas”. 

Después de esta experiencia, Gerardo se volvió fanático del slamming y ahora en su perfil de Grindr destaca el emoji de un anillo con un diamante, que significa que sabe administrar cristal intravenoso.

Jeremy Cruz Islas, psiquiatra y maestro en salud mental pública, describe que las prácticas sexuales en donde están involucrados ciertos tipos de sustancias, principalmente estimulantes, son llamadas chemsex, o sexo químico por su traducción al español, y el principal objetivo de mezclar drogas durante el acto sexual es prolongar las relaciones sexuales durante muy largos periodos de tiempo.

“Es una práctica que ya se desarrollaba, pero que hoy lo llamamos de esta manera; se ha venido estudiando desde los últimos 40 años, los principales fenómenos empezaron a describirse en Inglaterra y Australia.

«Hoy sabemos que sucede también en América Latina, en México, y que, a pesar de haber iniciado asociada a hombres que tienen sexo con hombres, es una una práctica que se está expandiendo a toda la población y que también los heterosexuales realizan”.

Aunque al hablar de mezclar sexo y sustancias estimulantes, saltan a la mente referencias al alcohol, la mariguana y los poppers (productos de nitrito de amilo que aumentan el deseo sexual, relajan esfínteres y prolongan la erección), la mayor amenaza a la salud pública viene del consumo de drogas químicas o duras, como la metanfetamina, conocida en el mundo del chemsex como cristal, ICE o crico.

“En América: en Estados Unidos y Latinoamérica se utilizan sustancias similares a la ketamina, GHB (extásis) y sobre todo metanfetamina, que es un grave problema hoy en los hombres que tienen sexo con hombres y las personas de la diversidad sexual, y se está extendiendo también a las personas heterosexuales”, describe el experto en diversidad sexual y prácticas sexuales.

La propia Secretaría de Salud federal admite que, entre 2017 y 2021, 53 por ciento de los mexicanos en tratamiento por adicciones solicitaron la ayuda por tener consumo problemático de cristal. 

Y un estudio realizado por el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México reveló que casi uno de cada dos hombres gay y bisexuales habían probado una droga ilegal, y de estos, 44 por ciento lo hacía por lo menos una vez al mes.

Augusto, tiene 21 años y una gran experiencia combinando el consumo de drogas y sexo, desde lo más común, alcohol y mariguana, hasta cocaína, LSD, y recientemente cristal; él asegura que el crico ha mejorado su rendimiento sexual y este es el argumento con el que convence a su novia a que acceda a este tipo de prácticas, pues garantiza más placer para ambos.

“Como que tu cuerpo te exige, te pones bien caliente, te pones bien intenso y quieres tener sexo con tu pareja; a ella no le gustaba que consumiera cristal, pero era mi forma de tener sexo con ella y eso ya no la molestaba, porque podía complacerla más; aparte de que te quita lo pedo y te centras en lo que estás haciendo, en cómo tocarla, en cómo moverte, y puedes durar mucho tiempo”.

De manera científica, es posible entender por qué los usuarios buscan este tipo de prácticas, pues el consumo incrementa la potencia sexual y las capacidades para mantener relaciones sexuales (así como lo describe Augusto), pero también potencializa en los sujetos la posibilidad de soportar prácticas sexuales extremas y mantener simultaneidad de pareja.

En ese sentido, Jeremy Cruz alerta sobre el sexo químico como potencializador de prácticas sexuales de riesgo: “tenemos que entender que los practicantes de chemsex no pueden dejar las sustancias y las sustancias están vinculadas a las prácticas sexuales, generalmente asociadas a prácticas de sexo extremo: orgías, tríos, o incluso una nueva variante que se llama chemsex en solitario, donde sujetos van a consumir algún tipo de sustancia y se van a masturbar durante horas”.

Los mayores riesgos para la salud pública, describe el experto, son específicamente en los consumidores de metanfetamina o las drogas adulteradas con fentanilo, pues presentan mayor riesgo a la transmisión de VIH, Hepatitis C, Hepatitis B y también mayor riesgo de enfermedades mentales como psicosis.

“Y además otra serie de factores en salud mental como depresión, ansiedad, y el consumo de otras sustancias, hay un consumo de polisustancias, es decir, más de tres drogas. Específicamente puede haber una sobredosis y la muerte”.

Lamentablemente no ha estadísticas en México sobre el chemsex, lo que dificulta la aplicación de políticas públicas de prevención y atención.

“Suponemos con algunos datos de Clínica Condesa y otros centros de atención que alrededor del 20 por ciento de los hombres que tienen sexo con hombres practican el sexo químico”, explica Jeremy Cruz. Sin embargo, prácticamente nadad se sabe de esta práctica dentro de la población heterosexual y mucho menos quien la realiza en solitario.

Alberto, un hombre homosexual en recuperación por su adicción al chemsex, está convencido de que la mezcla entre drogas y sexo potencializó su nivel de dependencia a ambas: “definitivamente se acrecienta el riesgo. Se entrelazan dos actividades placenteras y se pierden los límites entre una y otra”.

(Con información de Milenio)

Interesante para usted:

Feria del Calabazo de San Pablo Anicano cumple 105 años de historia

Ariadna Ayala invita a vivir la fe y tradición de Semana Santa

San Pedro Cholula revalorará el pulque como patrimonio cultural

Alistan Festival Cultural Puwak de Zapotitlán de Méndez

Pulque y cultura en Eco Festival Regional de Zapotitlán Salinas

TEMAS: Drogas, salud, sexo
Compartir esta Publicación
Facebook Twitter Flipboard Whatsapp Whatsapp LinkedIn Telegram Email Copiar enlace Imprimir
Publicación Anterior La sociedad de la distracción
Siguiente Publicación Tráfico se paraliza tras llegada de Paris Hilton a Monterrey

Redes Sociales

FacebookMe Gusta
TwitterSeguir
InstagramSeguir
YoutubeSuscribirse
TiktokSeguir

Podcast

Redes Sociales
© Revista 360 Grados - Instrucciones para vivir en Puebla - Aviso de Privacidad
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}