Laura Artemisa García Chávez vive su peor momento. Más allá de encabezar un acto juvenil que terminó entre vapeadores y alcohol —la famosa “borrachera del Bienestar” del viernes pasado— y de su estancamiento en las encuestas reales, la hemeroteca la ha alcanzado. Su nombre ya estaba registrado en un expediente sindical oscuro.
En 2010, Laura Artemisa fue expulsada del Sindicato Estatal para los Trabajadores de la Educación de Puebla Independiente y Democrático (SETEPID). No fue una salida tersa ni una “grilla” de pasillo: fue una expulsión fulminante junto a otros 22 maestros, avalada por una asamblea general extraordinaria en Zacatlán, certificada ante notario y con el respaldo de casi la mitad del padrón de afiliados.
¿El motivo? La acusación es demoledora. El 8 de septiembre de 2010, el portal de noticias Puebla On Line documentó que la entonces exlideresa sindical fue separada por “desestabilizar la vida intersindical”. Pero el señalamiento más grave fue el sabotaje “con lujo de violencia” a la asamblea del 25 de marzo de ese mismo año, donde, según la dirigencia sindical de entonces, hubo maestros golpeados por no apoyar a García Chávez.
El expediente no cierra ahí.
Meses después, el 1 de diciembre, La Jornada de Oriente publicó el siguiente movimiento en su tablero: el salto al SNTE, el sindicato de Elba Esther Gordillo Morales. En medio de un conflicto por cuotas, renuncias y acusaciones sobre docentes “aviadores” que cobraban sin trabajar, el nombre de Laura Artemisa apareció vinculado a esa estructura que Morena, en su discurso histórico, ha dicho combatir.
Morena edificó buena parte de su identidad sobre el anatema contra el sindicalismo charro, las estructuras corporativas y el gordillismo. La “maestra poderosa” fue, por años, uno de los villanos favoritos del obradorismo.
Resulta, entonces, una paradoja difícil de explicar: Laura Artemisa García Chávez recorrió el camino inverso al discurso moral que hoy enarbola. Su hoja de vida sindical quedó marcada por acusaciones de violencia, ruptura interna, pragmatismo de cuotas y, finalmente, el refugio bajo el ala de la maestra Gordillo.
Hoy, la operadora que presume aire nuevo para Puebla es, en realidad, el reciclaje de un pasado que la 4T juró desterrar.
Cabe aclarar que lo aquí publicado está basado en notas periodísticas difundidas en 2010 por medios con trayectoria pública: Puebla On Line y La Jornada de Oriente.
Respecto a la llamada “borrachera del Bienestar”, ocurrida el viernes pasado durante el evento “Jóvenes con la Maestra”, la propia funcionaria no negó la existencia del encuentro ni la presencia de alcohol; sostuvo que se trató de una reunión privada y no partidista. Morena Puebla, por su parte, se deslindó del acto y notificó el caso al Comité Ejecutivo Nacional para que tome las medidas que considere pertinentes.
La explicación, sin embargo, abre otra pregunta política.
Si Laura Artemisa no pudo controlar un acto donde había pancartas con su nombre, ¿cómo pretende convencer a Morena de que puede gobernar la ciudad?
¿A quién responsabilizará después?
¿A quienes votaron por ella?
Fuentes para los interesados:
Puebla On Line, “Expulsan del SETEPID a la ex líder Laura Artemisa García”, 8 de septiembre de 2010.
La Jornada de Oriente, “En el SETEPID hay docentes ‘aviadores’, que cobran por estar en su casa: SNTE”, 1 de diciembre de 2010. https://www.lajornadadeoriente.com.mx/2010/12/01/puebla/edu304.php