Hay muchos tipos de encuestas: las reales que no se publican, pero circulan por las oficinas de quienes sí toman decisiones; las que se publican y también son reales; las que se pagan y las que sólo sirven para echar matraca, confeti y cuetes de feria (hay periodistas lleva y trae especialistas en estas últimas).
Pero, bajo esa premisa, hay una coincidencia: en todas —insistimos: en todas—, sean reales, pagadas, acompañadas con tambora o patrocinadas hasta con mariachi, el favorito rumbo a 2027 es, hasta hoy, José Chedraui Budib.
Ahora bien, desde un principio quedó claro que la convocatoria de Morena para las presidencias municipales abriría la puerta a la reelección. Sí, tiene dedicatoria. Las reformas electorales fueron diseñadas para permitir esta última reelección; de lo contrario, la habrían bloqueado desde el comienzo.
Tercer punto, y no menos importante: las capitales más importantes y las ciudades estratégicas del país serán palomeadas desde Palacio Nacional y por la dirigencia nacional de Morena. A principios de este año, la Presidencia de la República convocó a 60 alcaldes —entre ellos, Pepe Chedraui— para analizar temas de seguridad. No fue una reunión para contar chistes y tomarse la foto.
Eso no significa que sepamos si al final será él quien llegue. En esta columna no leemos el tarot ni las runas; tampoco consultamos la ouija ni adivinamos el futuro en las protuberancias del cráneo o en los residuos del café. Eso lo hacen otros.
Además, habrá, sí o sí, una opinión del gobernador poblano que tendrá peso en la decisión. Pero sería absurdo fingir que Chedraui no aparece hoy como el puntero de la contienda. Insistimos: en todas las encuestas —en todas—, José Chedraui ocupa el primer lugar.
Aunque nadie lo crea, la señal definitiva estará en la encuesta de Morena. Si bien este partido se comporta como el PRI y está repleto de priistas, en materia electoral juega de manera distinta. En 2021, por ejemplo, el candidato no fue Gabriel Biestro, a quien pretendía imponer el entonces gobernador Miguel Barbosa. Aquí ganará quien tenga más positivos y mayor conocimiento.
Entre las mujeres, quien viene creciendo es Gabriela “La Bonita” Sánchez Saavedra. Pero ese será tema de otra columna.
Lo cierto es que Pepe Chedraui ha reducido sus negativos con los que arrancó, propios de toda curva de aprendizaje. Además, cada vez que lo atacan, lo convierten en víctima y sus positivos aumentan.
Así que todos los caminos llevan al Palacio de Charlie Hall, con o sin matraca.
Y ya que hablamos del municipio, hay un personaje del que poco se habla, pese a ser uno de los hombres de mayor confianza del alcalde: José Alfonso Aguilar García.
Actualmente es el secretario general del Ayuntamiento y quien verdaderamente opera las sesiones de Cabildo. Le es leal al alcalde hasta el tuétano y es quien acuerda con la oposición, con los duros de Morena y con los grupos cercanos al poder.
José Alfonso no desempeña un papel protagónico ni pertenece a esa clase de funcionarios que buscan los reflectores ante cualquier pretexto. Está metido al cien en la operación jurídica y política. No por nada pasó de la Dirección Jurídica del municipio a la Secretaría General del Ayuntamiento.
No lo pierdan de vista. Pepe Chedraui confía en él y lo considera uno de sus principales operadores. La política suele ser injusta con quienes no buscan la cámara ni el aplauso fácil: casi nunca se les ve, pero su trabajo se siente.
