¿Recuerda el caso de Suministros Médicos de México (SUMED), la empresa poblana acusada de la presunta venta y distribución de material médico caducado en hospitales del IMSS y clínicas privadas?
El asunto salió de Puebla y llegó hasta las páginas de Infobae, que el 9 de julio retomó la investigación publicada originalmente por Revista 360 Grados Instrucciones para vivir en Puebla.
Pues resulta que, mientras la historia recorría el país, también crecían las denuncias.
Durante las últimas semanas se presentaron nuevos señalamientos ante la Fiscalía General de la República, Cofepris, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno y la Secretaría del Trabajo.
La nueva denuncia ante la FGR quedó registrada con el folio FGR/CEDAC/4038/2026. Se suma a la presentada anteriormente con el número FGR/CEDAC/3625/2026, relacionada con el presunto suministro de dispositivos médicos vencidos y a la FGR/CEDAC/4099/2026.
Ante Cofepris también aparecieron dos nuevos registros: 263300802W15029 y 263300802W15180. Este último fue confirmado el 11 de julio.
Ya existía una primera denuncia sanitaria, presentada el 25 de mayo con el folio 263300802W10668, en la que se acusó a SUMED de presuntamente suministrar material de hemodinamia caduco a unidades médicas de Tlaxcala, además de instituciones particulares.
También se presentó una denuncia mediante el Sistema Integral de Denuncias Ciudadanas de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, con el folio 92237/2026.
Ante la Secretaría del Trabajo se ingresaron, además, dos solicitudes de inspección, identificadas con los folios QUE/32872/2026 y QUE/32876/2026.
Las quejas señalan presuntos incumplimientos de la NOM-019-STPS-2011, que regula la integración y funcionamiento de las comisiones de seguridad e higiene, y de la NOM-035-STPS-2018, destinada a identificar y prevenir riesgos psicosociales, violencia laboral, cargas excesivas y otras condiciones que afecten la salud de los trabajadores.
Por separado, se solicita revisar si la empresa cuenta con los permisos y licencias correspondientes.
Vale la pena recordar cómo comenzó esta historia.
Las fotografías obtenidas por Revista 360 Grados muestran catéteres, guías, introductores, balones de angioplastia y kits de inflado con fechas de caducidad vencidas.
Uno de los registros más antiguos corresponde a un catéter guía ORAIL de Hemoteq AG, cuya vida útil terminó el 28 de junio de 2023. También se documentaron guías Radifocus de Terumo vencidas desde marzo de 2024, y balones Agent Monorail de Boston Scientific con caducidades correspondientes a 2025 y 2026.
Algunos de esos dispositivos fueron fotografiados dentro de maletas de traslado relacionadas con SUMED.
Las maletas, de acuerdo con testimonios y grabaciones obtenidas durante la investigación, salían de Puebla con destino a hospitales de distintos estados.
En uno de los audios, una voz atribuida a personal relacionado con IMSS-Bienestar en Tlaxcala advierte:
“Si me van a traer las mismas maletas que me han traído de Puebla (…) vienen caducos”.
Pero la grabación más delicada corresponde a una reunión interna en la que participaron, según una fuente con conocimiento directo, directivos de SUMED y personal de las áreas jurídica y de Recursos Humanos.
Durante la conversación, uno de los interlocutores justifica el ingreso de material vencido con el argumento de que era solicitado por personal médico:
“Nosotros lo metemos cuando nos pide el médico, que está perfectamente enterado, para complementar algo que le falte”.
En otro momento se escucha:
“Muchas veces hemos tenido que comprar el material así, caduco”.
SUMED no es una empresa improvisada. Aparece como proveedor formal del IMSS en un contrato para servicios integrales de hemodinamia y radiología intervencionista en Aguascalientes, con un monto mínimo de 11 millones 180 mil pesos y un máximo superior a 26 millones 455 mil pesos, más IVA.
No estamos hablando de guantes, algodones o cajas de curitas abandonadas en un anaquel. Se trata de dispositivos que se introducen en el cuerpo de pacientes durante procedimientos cardiovasculares especializados.
¿Qué han hecho Cofepris, el IMSS, la FGR, Buen Gobierno y la Secretaría del Trabajo con toda esta información? Los dispositivos médicos tienen fecha de caducidad. La obligación de investigar, no.